(Hermana mayor)

Hola a tod@s!

Con tanta fiesta y tanto panquemao no he tenido tiempo de pasarme por aquí, pero ya se acabaron las vacaciones, así que volvemos a la carga!

Hoy vamos a hablar de champú, pero de un champú diferente. Seguramente muchas de vosotras ya conozcáis este tipo de producto, ya lo hayáis probado y nada de lo que os diga os vendrá de nuevas, se trata de los champús sólidos de Lush.

Hace unos 5 años abrieron la tienda de Lush en Valencia, y después de haber leído maravillas sobre esta marca, sobre todo sobre sus champús, decidí probar algo y comprobar por mí misma que era tan verdaderamente maravillosa como se decía. Los productos que compré ya están descatalogados, así que sólo os puedo decir que no me gustaron nada, ni lo más mínimo, para mí fue toda una decepción, me enfadé y jamás volví a entrar en la tienda. Compré un limpiador facial, creo que se llamaba Angel Face, y un champú sólido para pelo graso Fairy. Con el limpiador me salieron granos, y el champú que se suponía que era para mantener el pelo graso limpio por más tiempo, me iba exactamente igual cualquier otro, no me hacía nada.

Siempre he tenido la espinita clavada de no haber seguido probando productos de esta marca, porque sigo leyendo y viendo a blogueras que hablan maravillas de ellos, pero digamos que le cogí cierta manía a la marca, y ya os digo que en 5 años no había vuelto a pisar la tienda… Hasta hace un par de semanas.

Tentada por tantas y tan buenas opiniones sobre sus champús sólidos para pelo graso, me decidí a darles otra oportunidad. Quería probar el Karma que es específico para este problema, pero resulta que tengo tan buena suerte que ya sólo se vende online, no tengo ni idea del motivo (me huelo que lo irán a retirar y ya no reponen en las tiendas, pero son especulaciones mías). Así que me cogí el Seanik, porque tiene un olor refrescante y porque me gusta el color (no tengo remedio). No es específico para pelo graso, pero como sólo me interesaba el Karma no me había estudiado las propiedades de ningún otro, y como me da rabia ir a comprar algo, que no lo tengan e irme con las manos vacías, pues me cogí este a modo de premio de consolación. También me compré la cajita metálica para poder guardarlo después de cada uso, eso de que la pastilla se quede pegada a la bañera es un asco… a la par que incómodo y hace que se gaste mucho más rápido.

Lo probé al día siguiente, y la verdad es que así de primeras me gustó mucho! Me gusta porque deja el pelo tan limpio que chirría (si un champú no hace eso, lo descarto inmediatamente), huele bien, y no lo enreda en exceso para ser un champú que limpia tanto y no lleva ningún tipo de acondicionador.

Me dejó el pelo muy brillante, eso me encanta, suelto, y limpio. Bien!

Pero ahora vamos a lo de mantenerlo limpio durante más de 24h… pues no… Ya sé que no es uno de sus cometidos, pero tenía la pequeña esperanza de que me fuera algo mejor que los de siempre. A ver, sí es cierto que a nivel general, el aspecto de mi pelo al segundo día de lavado es mejor que con otros champús, pero no me permite llevarlo suelto y bonito, tengo que hacerme una coleta porque aunque no se ve sucio, tampoco se ve limpio, como ocurre cuando uso cualquier otro champú.

Os pongo foto del champú y de la cajita, y lo que dicen de él en la propia web de Lush:


“Gracias a las algas, la sal marina y el limón, esta pastilla de champú consigue que tu cabello adquiera brillo y volumen además de un embriagador aroma a verano. Para darle fuerza a tu pelo, hemos combinado el aporte protéico de las algas japonesas nori con gel de musgo de Irlanda (extraído de algas rojas) y fina sal de mar. El aceite del limón hace que tu cabello brille, mientras que los aceites esenciales a base de mimosa, jazmín y azahar aportan un aroma tropical y cautivador.” (www.lush.es)

Su precio es de 8,95€, son libres de siliconas y hechos a base de productos naturales.

“Nuestros champús sólidos son los auténticos héroes de Lush. Todos nuestros valores comprimidos en ocho barritas de champú de 55g.

Sin envases, por lo que cada barrita evita que tres botellas plásticas acaben en los vertederos contaminando el planeta durante años.

Sin conservantes, estarán en perfecto estado durante dos años y medio así que tienes tiempo de sobra para almacenarlos y usarlos cuando tú prefieras.

Y son sólidos, porque no les añadimos agua y esto hace que no necesiten ni el envase porque no se desparraman, ni conservantes porque las bacterias no tienen las condiciones adecuadas para proliferar.

Además cada uno viene a durar entre 80 a 100 lavados, según el uso que le des (con frotar un poco es suficiente) y el largo de tu pelo. Sean cuales sean las necesidades de tu pelo, seguro que encuentras uno que esté pensado para ti.” (www.lush.es)

Como me ha ido más o menos bien, me he tirado a la piscina y me he comprado a través de la web el “Karma”, y otro llamado “New” del que la gente con mi problema de cabello graso habla también muy bien. Además, en la propia web te recomiendan que el Karma lo alternes con otro champú, supongo que para no resecar en exceso el cuero cabelludo. Con sus latitas de metal correspondientes. A ver qué tal van, y a ver si por fin consigo hacerme amiga de esta marca. Ya os contaré qué tal cuando me lleguen.

Valoración: 7/10

Ventajas: es cómodo de usar, si utilizas la latita para guardarlo puedes llevarlo a cualquier sitio, no ocupa nada. Deja el pelo limpio y libre de siliconas, con buen olor. Con poca cantidad hace mucha espuma.

Inconvenientes: no me mantiene el pelo limpio de verdad más de un día. El precio es algo excesivo, aunque si de verdad duran tanto como dicen en la web, vale la pena el desembolso.

Lo recomendaría?: en principio sí, no me ha ido mal, y supongo que a alguien que no tenga mi problema de pelo graso le irá de lujo.

También tengo que decir que mi hermana lo probó y no le gustó nada… dice que le deja el pelo áspero y sin brillo.. Cómorrrrr??? En fin, cada persona es un mundo.

En cuanto me llegue el pedido con las cosas nuevas de Lush me pasaré por aquí para enseñarlas.

Nos vemos pronto!!! Recordad que estamos por las redes sociales.