(Hermana mayor) 

Hola a todos, sigo inmersa en el tema de los champús, porque llevo casi dos meses ejerciendo de catadora oficial de algunos de ellos, y tengo muchas cosas de las que hablar. 

Hace ya mucho tiempo que empezó la histeria colectiva de los champús sin siliconas, y la fiebre por utilizarlos para liberar a nuestro pelo de ellas. Pero, ¿qué son las siliconas y por qué no son buenas para el cabello? 

La silicona es un compuesto inactivo, sintético derivado del silicio y polímeros, que junto al carbono, hidrógeno, y oxígeno, forman una sustancia resistente al calor y que es similar al caucho. Y todo esto que así descrito ya parece asqueroso, nos lo ponemos en el pelo así, sin el más mínimo reparo.

La silicona recubre el cabello, como si lo plastificara (para que nos entendamos), de tal forma que da una idea falsa de cabello sano (os suena eso de “pelo tan sano que brilla”?) cura los daños, aumenta el brillo y evita que quede enredado tras el lavado. Después de usar productos para el cabello que llevan silicona, notas el pelo más suelto y flexible. Pero no os engañéis, no es vuestro pelo eso que brilla, es la capa de silicona que le habéis puesto encima; vuestro pelo, probablemente hecho polvo, está ahí debajo, buscadlo!! 

Por otro lado, el uso de silicona, a largo plazo puede sellar el cabello no permitiéndole liberar la humedad. Ya que el hecho de utilizar productos con silicona de forma reiterada, hace que pongamos una capa, sobre otra, y sobre otra… de forma que nunca accedamos a nuestro pelo de verdad en el proceso de lavado. Una fina capa de silicona siempre queda en el cabello cuando se trata de silicona insoluble en agua, haciendo que se engrase más rápidamente, apelmazado y más fino. También puede hacer que el cabello se seque y se agriete a largo plazo. Mientras es sellado con algo de humedad, también puede evitar que la humedad y el aceite entren en el cabello. Qué quiere decir esto? Que si después de lavarnos el pelo con un champú con silicona, nos ponemos algún otro producto, no vamos a conseguir nada, ya que la silicona impermeabiliza (por decirlo de alguna forma) el cabello y no permite que este absorba los productos que se le aplican a continuación.

Vamos, que después de enterarme de todo esto pensé “pero qué asco! Cuántas capas de plastiquillo llevo en el pelo? Será por eso que no me dura limpio ni 24 horas??? Será por eso que lo tengo tan fino? Será por eso que tengo tan poca mata? Será por eso que tengo tan poco volumen?? Serán las siliconas las culpables de mi infelicidad capilar?!?!?” Pues no lo sé, pero de momento tienen todas las papeletas… 

Lo de que eran malas ya lo sabía hace años. Pero después de probar sin éxito el Fairy de Lush, hace chorrocientos años, me desencanté un poco con el asunto (también es que yo me pensaba que el champú me iba a cambiar la vida y desde ese momento todo iba a ser felicidad en mi cabeza…). Seguí utilizando champús que decían no contener siliconas, pero tampoco me importaba en exceso que las tuvieran. Así que he probado champús de todas las marcas y presupuestos. Hasta que un día te cansas, y te dices a ti misma: “una solución quiero!!”, y empiezas a buscar de nuevo un cambio en tu pelo. 

En la búsqueda de buenos champús para pelo graso, fui dejando de lado lo de liberar a mi pelo de siliconas, y al final lo acabé olvidando. Hasta hace un par de meses, que se me volvió a meter el tema entre ceja y ceja.

Como ya comenté en un post anterior, he empezado a utilizar champús de Lush para ver qué tal se me daba unos años después. Llevo mes y medio con ellos (tengo 3 y los voy alternando), y de momento lo que puedo comentar del abandono de las siliconas es lo siguiente:

· Mi pelo está súper brillante, exageradamente brillante, diría yo.

· Está muy limpio, y muy suelto, con movimiento.

· No lo noto en absoluto más seco que de costumbre.

· Me cuesta menos secarlo. A esto estoy intentando buscarle un explicación científica y no la encuentro, pero sigo en ello.

· No encuentro un monstruo de pelo en el desagüe de la ducha después de ducharme. Antes sí. Parecía que perdía media cabellera en cada lavado, eso afortunadamente se ha terminado. Ni un pelo ni medio se me cae ahora.

· Noto que he perdido algo de color. Llevo baño de color castaño oscuro (yo tengo el pelo castaño claro/rubio oscuro, depende de a quién le preguntes) y cada vez me lo veo más claro. Así que, va a ser cierto eso de que arrastra los químicos, y por consiguiente el tinte.

· La sensación de limpieza cuando me lo estoy lavando es increíble. Ahora disfruto lavándome el pelo, por lo bien que se queda, y por el olor que tienen estos champús.

· Aguanta limpio por más tiempo de lo que lo venía haciendo con otros champús, pero la diferencia es mínima, para nada remarcable. No sé si esto mejora con el uso, espero que sí. Tampoco sé cuánto tiempo hay que estar utilizando champús sin silicona para liberar a nuestra melena de ellas para siempre.

Pero no todo es malo con las siliconas. Si queremos ver el lado positivo de los productos que las llevan, es que a cortísimo plazo (de inmediato) el pelo se ve mejor, con menos encrespamiento, con más peso (con lo cual más liso), y con más brillo. Si eso lo buscamos para un momento en concreto, porque nos vamos de boda y queremos el pelo impecable durante 3 horas, pues vale, aceptamos barco, pero a largo plazo…

Ni qué decir tiene que los productos de tratamiento del cabello, y de fijación tienen una gran cantidad de siliconas que hacen que estos cumplan sus funciones: lacas, espumas, serums, protectores de calor… Con lo cual, para ocasiones especiales, las siliconas también pueden ser nuestras amigas. 

Es un tema complicado. Es un sí pero no, una relación amor-odio bastante compleja.

Yo de momento he quitado las siliconas del champú, pero del acondicionador todavía no. Más que nada porque tengo varios empezados que llevan silicona, y que no voy a tirar a la basura. Cuando se me terminen ya veremos qué hago. Porque me gusta mucho los resultados que ofrecen cuando los aplicas de medios a puntas, que es lo que yo hago (jamás en las raíces!). Aunque también me han gustado mucho los resultados de los acondicionadores de Lush que he probado, y que tampoco llevan siliconas.

Seguiré experimentando y os seguiré contando.

Nos vemos pronto!!