(Hermana mayor) 

Hola a tod@s! 

Como ya he dicho muchísimas veces, mi piel es grasa, muy grasa, y siempre estoy buscando productos, tanto cosméticos, como de maquillaje, que me ayuden a controlar el exceso de sebo. Me resulta horrible ir con la cara brillante, e incluso que me digan “uy, estás sudando”, no, no estoy sudando se llama grasa. Es realmente incómodo. 

Si algun@ de vosotr@s tiene este problema, seguro que, durante toda vuestra vida, os han ido dando consejos sobre cómo sobrellevar esta penitencia.

Os voy a dejar unos cuantos mitos sobre la piel grasa y cómo sobrellevarla, y luego os iré diciendo si son verdad o no: 

1. La piel grasa no necesita hidratación.

2. Lo mejor es utilizar productos con alcohol que sequen la zona, y que se lleven toda la grasa y la suciedad.

3. La piel grasa no se deshidrata.

4. Cuanto más te laves la cara, menos grasa tendrás.

5. Hay que exfoliarse la piel, cuánto más mejor.

6. Después de lavar la cara, hay que frotar bien con una toalla para quitar los posibles restos de suciedad.

7. La piel grasa envejece más lentamente que el resto.

8. El descolgamiento facial no tiene nada que ver con el tipo de piel.

9. La alimentación repercute sobre este problema.

10. Si tienes la piel grasa, es recomendable maquillarse con productos en polvo.

11. Exponerse al sol ayuda a combatir el exceso de grasa.

12. Es necesario lavarse la cara con agua caliente para que quede más limpia y sin restos de grasa.

13. Hay que evitar los limpiadores faciales que lleven jabón.

14. El estrés va ligado a la producción de sebo.

15. Tocarse continuamente la cara, aumenta la aparición de grasa.

16. Solo hay que utilizar productos astringentes que ayuden a mantener la piel mate.

 Estos son sólo algunos que se me han ido ocurriendo en el momento, pero si sabéis más, me gustaría que me los comentarais.

Vamos a ello! 

1. La piel grasa no necesita hidratación. FALSO!

Una piel grasa necesita la misma o incluso más hidratación que una piel normal. La piel responde ante la falta de hidratación, produciendo más sebo para compensar esa carencia, con lo que si no la hidratamos, estamos alimentando a la bestia. Un exceso de hidratación no va a producir grasa, una carencia sí.

 

2. Lo mejor es utilizar productos con alcohol que sequen la zona, y que se lleven toda la grasa y la suciedad. FALSISIMO!

Hay que evitar en medida de lo posible, utilizar productos que contengan alcohol. El alcohol reseca y deshidrata, y eso es todo lo contrario a lo que estamos buscando. Es cierto que si hacemos la prueba, pasándonos un algodón por la cara empapado en alcohol, el algodón sale sucio. Pero no es que tengamos la piel sucia. Lo que ocurre es que es un producto tan agresivo, que lo que se lleva directamente son micropartículas de nuestra piel, eso negro que vemos en el algodón es nuestra piel. Oh my God! Nunca utilicéis tónicos que estén hechos a base de alcohol, que sí, que dejan una sensación de limpieza estupenda, pero ¿a qué precio? Yo recuerdo que una temporada estuve utilizando el paso nº2 de Clinique, en su versión para pieles muy grasas, y de poco me quedo sin piel! Eso era alcohol puro, y se me empezó a descamar la cara, la piel súper áspera, tirante… en fin, un completo desastre. Nunca jamás lo he vuelto a utilizar. Y desde entonces me aseguro de que los tónicos que utilizo no contengan alcohol, y si lo tienen, que sea en cantidades mínimas.

 

3. La piel grasa no se deshidrata. Claro que sí se deshidrata.

Puede que parezca el mismo punto que el número 1, pero no lo es. Yo siempre he utilizado hidratantes, siempre, desde los 16 años, específicas para pieles grasas. Y he tenido temporadas en mi vida donde me he notado la piel deshidratada, a pesar de hidratarla todos los días. En esas ocasiones, he tenido que recurrir a cremas que me aportasen un extra de hidratación pero que fueran compatibles con mi tipo de piel. Las hay.    

 

4. Cuanto más te laves la cara, menos grasa tendrás. Todo lo contrario, cada vez que te la laves, volverás a producir grasa. Al lavarla, le quitamos a la piel su capa de protección natural, que en nuestro caso es una bonita capa de grasilla. Que nada más mirarnos al espejo, está muy bien porque nos vemos con la cara limpita y sin un ápice de grasa. Pero si le quitamos esta capita, la piel se pondrá corriendo a producir otra. Así que no, desistid, porque por más vueltas que le demos…

 

5. Hay que exfoliarse la piel, cuánto más mejor. A ver, exfoliarse es beneficioso, pero no más de 1 o 2 veces por semana, y con un exfoliante que no sea demasiado abrasivo. Cuanto más pequeños y suaves sean los gránulos, mejor. Tened en cuenta que si “arañamos” la piel con un exfoliante demasiado fuerte, esta se va a defender creando grasa. Sí, es como si fuera su única medida de defensa y la usa a discreción. Grasa everywhere for everybody!! (me voy a hacer una camiseta con esta frase, me siento taaaan identificada…)

 

6. Después de lavar la cara, hay que frotar bien con una toalla para quitar los posibles restos de suciedad. Noooo por dioooossss!!! La cara, después de lavarla, hay que secarla con una toalla suave, a golpecitos, ejerciendo un poquito de presión sobre la piel, pero sin arrastrar, y por supuesto sin frotar. Si frotamos, estamos pidiéndole a la piel que se ponga a producir grasa como loca. Parece que diga, “qué?? Que tú me frotas? Pues yo me engraso”. Una vez más, es la respuesta natural de la piel frente a una agresión externa.

 

7. La piel grasa envejece más lentamente que el resto. Esto sí que es cierto. Es sabido que las pieles secas son más propensas a las arrugas. Pero tranquilas, tarde o temprano, nos saldrán a todas por igual.

 

8. El descolgamiento facial no tiene nada que ver con el tipo de piel. Pues un poco sí. Al igual que las arrugas aparecen antes en pieles secas, el descolgamiento facial y la flacidez, es más típico de las pieles grasas. Así que unas estaréis arrugadas, y otras estaremos flácidas… Hacerse mayor es estupendo ¬¬

 

9. La alimentación repercute sobre este problema. Por mi propia experiencia, puedo decir que sí, y rotundamente sí. Haced la prueba. Pasaos un par de semanas sin comer fritos, ni bollería industrial, comiendo la cantidad de fruta y verdura recomendada, y bebiendo exclusivamente agua. Ya veréis como el primer lugar donde lo notáis es en la cara. Luego si queréis, podéis volver a comer las guarrerías que tanto nos gustan (porque lo tenemos que reconocer, nos pirran).

 

10. Si tienes la piel grasa, es recomendable maquillarse con productos en polvo. En este punto también hablo desde mi propia experiencia. A mí el maquillaje en polvo me va fatal, pero del todo. Se me mezcla el polvo con la grasa, y parezco una pizza cuatro quesos… es horrible, en serio. Siempre utilizo bases de maquillaje líquidas, nunca jamás en polvo. A pesar de que todo el mundo me recomienda desde la sabiduría más absoluta, que los polvos son mejores. Pueeeeessss, no para mí. La prueba la tengo en lo bien que me va el maquillaje Studio Fix Fluid de MAC, y en lo horriblemente que me va este mismo maquillaje en su versión polvo compacto. La versión en polvo, recién puesto queda de lujo, mejor que el líquido, pero pasada media hora me empieza a chorrear, no exagero, el maquillaje se me hace chorretones literalmente. Es horrible.

 

11. Exponerse al sol ayuda a combatir el exceso de grasa. Nop! Quizá eso puede parecer en un primer momento, pero el efecto rebote es justamente el contrario. Para combater la sequedad producida por el sol, la piel (una vez más) produce más grasa.

 

12. Es necesario lavarse la cara con agua caliente para que quede más limpia. Tampoco. Es recomendable lavarse la cara con agua tibia, o fría, no con agua caliente. Al usar agua caliente el poro se abre, y si no lo cerramos, abierto se queda, para que de ahí entre y salga lo que sea. Además, la piel con agua caliente, va a reaccionar de la única forma que sabe. ¿Adivináis cómo? ¡Premio! Produciendo más grasa. Además, si nos lavamos la cara con agua fría, estamos ayudando a que la piel se mantenga tersa y tonificada. Es comparable a cuando ponemos la lavadora; ¿cómo sale la ropa de la lavadora cuando usamos agua caliente? Arrugada como una pasa, no? Pues con la piel pasa lo mismo. Mejor fría, hasta en invierno, lo siento chicas.

 

13. Hay que evitar los limpiadores faciales que lleven jabón. Esto es cierto, y no sólo para la piel grasa, sino para todos los tipos de piel. El jabón como elemento, reseca la piel, dejándola tirante y deshidratada. Es aconsejable que busquéis limpiadores que no contengan jabón, hay muchísimos para piel grasa, creo que la mayoría. El jabón no es nuestro amigo.

 

14. El estrés va ligado a la producción de sebo. Sí. Siempre que iba al dermatólogo con un súper brote de acné y con la cara fatal, lo primero que me preguntaba era “¿Estás nerviosita? Pues relájate, y verás como esto desaparece solo”. Y así era. Es verdad que en épocas de más estrés tengo la cara peor, ya no por granos, porque apenas me sale alguno furtivo, pero sí que lo noto por la grasa. Cuando estoy nerviosa, la factoría de aceite se me pone a toda máquina. Así que, relax!

 

15. Tocarse continuamente la cara, aumenta la aparición de grasa. Cierto. Si estamos todo el día con la mano en la cara (no es mi caso, estoy ya bastante concienciada al respecto), además de ensuciarnos la cara (las manos inevitablemente están llenas de porquería), lo que hacemos es estimular las glándulas sebáceas encargadas de producir nuestros maravillosos brillos. Y entre la suciedad que nos ponemos sin darnos cuenta con las manos, y la grasa que la piel produce, se nos queda la cara hecha unos zorros. Queda totalmente prohibido tocarse la cara con las manos!

 

16. Solo hay que utilizar productos astringentes que ayuden a mantener la piel mate. Está bien utilizar algún producto astringente que frene un poco la producción de sebo, pero como todo en esta vida, abusar de ellos es malo. Si nos pasamos con los astringentes, provocaremos sequedad en nuestra piel, descamación, deshidratación y tirantez. Así que hay que utilizarlos, pero con mesura. Porque como creo que ha quedado claro en este post, frente a todo eso la piel responde como ya sabemos.

 

Conclusión, tenemos que utilizar productos específicos para piel grasa, pero sin pasarnos, sin dejar a la piel deshidratada, ni sedienta, hay que mimarla e hidratarla todo lo que se pueda. Tener la piel grasa es un fastidio, hay que estar muy encima de ella, observarla, entenderla, no enfadarla… lo sé, pero si la sabemos tratar podemos conseguir llegar estupendas, lozanas y sin arrugas hasta donde ya quisieran las que tienen la piel seca, jajajajaja.

 

Sé que ha sido un post larguísimo, por lo menos he intentado hacerlo ameno, o divertido, espero que esa es la sensación que os haya llegado a vosotras.

No pretendo dar clases magistrales, ni lecciones a nadie, hablo siempre desde mi experiencia y por todo lo que he leído y aprendido durante todos los años de lucha con mi cara-panceta. Habrá quien no esté de acuerdo con las cosas que he dicho, pero como os digo, cada persona es un mundo, y puede que estas “directrices” generales no le vayan bien a todo el mundo. Es normal!!

Si alguien conoce algún mito más, o algún consejo más para sobrellevar de la forma más feliz posible, la piel grasa, por favor, que nos deje un comentario!!

Gracias a tod@s por estar ahí y por leernos!

Nos vemos pronto!