Hola a tod@s, 

Hoy voy a hacer algo diferente, no voy a hablar de ningún producto, ni a hacer ninguna review, simplemente voy a hablar de cejas, de MIS CEJAS. 

Muchas chicas me dicen que le gustan mis cejas, me preguntan dónde me las hago, y todas se sorprenden cuando les digo que me las hago yo.

Lo cierto es que es desconcertante a la par que reconfortante, que cuando vayas al médico porque tienes un catarro de muerte, la médica, después de mirarte la garganta, te pregunte que quién te hace las cejas… ¿perdón, he oído bien? A mí me dio la risa, a pesar de lo mal que me encontraba, y le dije que me las hacía yo, siempre, desde los 13 años. Y me contestó con un “jolín, es que las llevas siempre perfectas”. Me fui a casa más contenta, qué queréis que os diga (aún con el trancazo que llevaba).

Lo mismo me pasó hace unos meses, mientras me probaba monturas de gafas en una óptica, se me acercó la chica y me dijo “te puedo hacer una pregunta?”, yo la miro con cara de póker, y le digo que sí. “Dónde te haces las cejas?” me preguntó. Le dije que me las hacía yo, y me preguntó que si era esteticien, le dije que no, y ya no siguió preguntando. Creo que le dio un poco de vergüenza, porque se apartó en seguida y no volvió a decirme nada. La verdad es que son situaciones extrañas, a mí me da vergüenza, aunque me gusta ver que la gente se fija en detalles, como puedan ser las cejas (aunque para mí son fundamentales, nada de un detalle). 

No han sido las únicas veces que me ha pasado esto, pero estas son las dos que más recuerdo, por lo raro de la situación.

El título del post es bastante explicativo, porque mis cejas no se tocan, ¡no me las toca nadie!

Recuerdo una vez, hace como 10 años, que me fui a hacerme una limpieza de cutis a el centro de estética de mi barrio. Después de la limpieza, la chica me dijo que si me repasaba las cejas. Nunca jamás, nadie que no fuera yo, me había quitado ni un pelo de las cejas, ni mi madre (al revés, se las hacía yo a ella). Aun no sé por qué, ni en qué estado de enajenación mental me encontraba en ese momento, pero le contesté que sí. He aquí una de las peores decisiones de mi vida.

Después de un ratito de quitar y quitar pelos, da la sesión por terminada. Salgo al hall para pagar, y me dice que me mire en el espejo, para ver cómo me las ha dejado. Tenía que haber pedido una copia de la grabación de la cámara de seguridad, para ver mi cara de espanto con detenimiento. Ella toda orgullosa de su trabajo, y yo intentando encontrar mis cejas en el espejo, porque habían desaparecido. ¿Sabéis cómo se llevaban las cejas en los años 70? Súper finas, y sin ninguna forma definida… Así estaban mis cejas, hasta ese momento pobladas y definidas. Y aún tuvo la osadía de decirme “y no te las vuelvas a tocar, eh?” con una sonrisa de oreja a oreja, como si lo que me había hecho estuviera bien. Yo no paraba de mirarme al espejo intentando buscarle una solución a ese desastre. Y acabé diciéndole, “me has dejado sin cejas”. La miré fatal y no la he vuelto a ver desde entonces. Ni por supuesto he vuelto a ese centro de estética.

¿Qué se puede hacer ante algo así? Es decir, me dice que me va a repasar las cejas y me deja 5 pelos en fila, que además no siguen ningún orden, era lo más horrible que he visto jamás, en lo que a cejas se refiere. Yo era un claro ejemplo de eso que tanto me disgusta. Tenía que haberle dicho que su trabajo había sido una basura, y que no le iba a pagar. En serio, ¿qué tenía que haber hecho? No lo sé.

Lo único que tengo claro, es que me tuve que cortar flequillo para que esa barbaridad pasara inadvertida, yo no podía soportar mirarme al espejo y verme esas cejas. Sobre todo, porque el cambio era bestial, mis cejas hasta ese momento eran anchas, pobladas y tupidas.

Ese día me juré a mí misma, que nadie me volvería a tocar las cejas, jamás. Mira que mi hermana se dedica a esto, y ni si quiera le he dicho nunca a ella que me toque ni un pelo. Creo que tengo un traumita desde aquel día. Además, el tema de las cejas es algo que me gusta, me relaja y me distrae. Da igual que las cejas sean mías, o de alguna amiga. Me encanta encontrarme con un desastre con forma de cejas, y que al terminar sean unas cejas preciosas. Sobre todo ver la cara que pone la dueña… Me gusta dar forma a las cejas, y ver cómo cambia el gesto y la expresión de la cara gracias a esto.

 Muchas veces, paso por los “Bares de cejas”, estos que están tan de moda, y lo primero que hago es mirar las cejas de el/la “experto/a en cejas” que está allí. Normalmente no me impresionan, y si lo hacen, es para mal. Y desde luego, no me voy a poner en manos de alguien para que me depile las cejas, cuando esa persona no las lleva bien.

En resumen, no veo ningún motivo por el cual yo me pondría en sus manos, sobre todo por lo perfeccionista/tiquismiquis que soy para este tema. Y pasar y que haya alguna chica allí sentada con una ceja ya “arreglada” y pensar “maaaadre míaaaaaaaaaa, pobre cuando se mire al espejo”, o no, a lo mejor ella sale encantada. Supongo que habrá de todo, como en todas partes, gente muy profesional que lo hará genial, y gente que lo hará fatal (yo de las primeras, todavía no me he encontrado a ninguna). Pero desde luego, no entiendo por qué estos sitios gozan de tanta fama entre el público, es más, no entiendo por qué la gente va (supongo que porque no conocerán otra cosa).

En resumen, que después de mi experiencia traumática, y de ver las cosas que hacen por ahí, yo me ratifico en mi postura: Mis cejas no se tocan. 

¿Vosotras tenéis alguna mala experiencia con este tema? ¿Tenéis alguna manía en cuanto a las cejas?

Mi madre dice que tengo obsesión con las cejas, ¿creéis que tiene razón? No estoy loca!!! Jajajaja.

Nos vemos pronto!!!