Hola a todos!!! 

Últimamente estoy neurótica perdida en lo que se refiera a cuidado capilar, más de lo habitual, quiero decir.

Mi pelo es muy graso en la raíz, y normal en el resto (no tengo el pelo seco por las puntas, ni estropeado, porque me lo cuido mucho). Y, además, se me cae muchísimo. Lo mío no es un problema estacional, a mí se me cae por igual durante todo el año, lo que no entiendo es cómo me queda pelo todavía. ¿Os acordáis del Primo It, de la familia Adams? Pues yo lo saco todos los días del desagüe de mi ducha…

Esto es algo que me preocupa bastante, no creáis. El dermatólogo siempre me dice “tranquila, te salen más pelos nuevos al día, de los que pierdes. No te vas a quedar calva”, pero no me termina de convencer esa teoría, porque pierdo muchísimo, y yo creo que no daría abasto a fabricar tanto pelo durante el día, ¿no? No lo sé.

Es cierto, que cuando me pasa esto, intento resolverlo con vitaminas. Por recomendación de este mismo dermatólogo, hace años que empecé a tomar Inneov anti caída, y bueno, sí que me mejoraba algo el problema, pero no lo solucionaba del todo. Eso sí, se me ponían unas pestañas, que llegaban antes que yo a todas partes. Ahora ya hace por lo menos un año que no me tomo estas pastillas (porque son un poco caras, y nunca me viene bien el gasto, no por otra cosa).

Pero mi problema de caída viene dado por la seborrea, así que las vitaminas lo pueden mejorar ligeramente, pero no lo van a solucionar por completo. 

Una vez puestos en antecedentes capilares, paso a lo que he venido a contar.

Hace casi un año, decidí sacar las siliconas de mi pelo, y empecé a utilizar los champús sólidos de Lush, que me gustan mucho, y que me dejan un pelo maravilloso. Mi pelo empezó a brillar como nunca, suelto, genial, de verdad. Lo malo de estos champús, es que me resecaban el cuero cabelludo en exceso, y me pasaba el día rascándome la cabeza, como una piojosa. ¿Por qué? Por los sulfatos. 

¿Que son los sulfatos de los champús, y por qué están ahí? ¿Cuál es su misión?

Los sulfatos son uno de los surfactantes más eficaces, pero también los más agresivos con nuestro cuero cabelludo. Suelen estar presentes en los champús de uso diario (los de supermercado), pero deberían ser inexistentes en los champús para niños, o para cuero cabelludo sensible (caspa, dermatitis, seborrea) para evitar la irritación cutánea, y agravar así el problema. Los sulfatos son los responsables de la espuma que hace el champú. Lo ideal es utilizar un champú sin color, olor y que haga mínima espuma. Como diría mi madre “un champú, sin champú”.

La gran mayoría de los champús que encontrarás en el supermercado contienen sulfatos (el más común es lauril sulfato de sodio; o como lo suelen poner en la etiqueta: sodium laureth sulfate). Ve a mirar la etiqueta de tu champú, ya verás como aparece entre los principales ingredientes.

Los sulfatos hacen bien la tarea de limpiar; son buenos disolviendo la suciedad y los aceites. Se utilizan porque hacen espuma muy rápido, y a la gente le encanta la espuma; la espuma siempre está asociada con la limpieza, ¿no? Claro, pero mejor dejémoslos para limpiar cosas que no formen parte de nuestro cuerpo😄

El problema con los sulfatos, es que su acción limpiadora es muy fuerte, y dejan muy reseco el cabello y el cuero cabelludo; ya que también eliminan sus aceites naturales.

Resumiendo: los sulfatos se ocupan de dejar tu pelo limpio como una patena, son los que hacen que tu pelo chirrie de limpio cuando te lo acabas de enjuagar (sensación que a mí me encanta, lo tengo que reconocer). Se lo llevan todo, incluso lo que no se tienen que llevar. Los aceites que recubren el cuero cabelludo, y que lo protegen de agresiones externas, también se eliminan, con lo que se queda limpísimo, pero desprotegido. Esto se traduce en picores, caspa, cuero cabelludo reseco, y exceso de sebo (el organismo produce más grasa, para compensar el haberlo dejado tan “desnudo”).

Así que, yo que toda mi vida he utilizado champús específicos para cabello graso, que se ocupaban de “purificar” el cuero cabelludo, a base de limpiarlo con sulfatos, sin saber que lo que estaba haciendo era precisamente todo lo contrario. ¡Agravar el problema, y forzar a mi pelo a generar más grasa! Una vez me he enterado de esto, y he terminado con todos mis champús de Lush (adiós pequeños, ha sido un placer), he empezado a utilizar champú y acondicionador sin sulfatos (y sin siliconas, eso ya ni lo nombro!) 

Estuve investigando muchísimo al respecto, no os creáis, porque no tenía ni idea de qué marcas hacían este tipo de productos, ni dónde comprarlos, ni nada de nada.

Finalmente di con dos marcas, Eva Professional (española, de Barcelona para más señas), y Giovanni Eco Chic Cosmetics. Ambas fabrican sus productos capilares sin parabenos, siliconas, sulfatos… todo productos naturales. Así que sólo por eso, ya tenían toda mi atención.

Para probar, compré en Amazon, dos de los productos estrella de estas marcas: Bálsamo Lavante Vitamin Recharge (de Eva Professional), y el Tea Tree Triple Treat Invigorating (de Giovanni).

Ninguno de los dos está recomendado para pelo graso, pero ambos prometen ser sumamente respetuosos con el cuero cabelludo, y con eso me sobra.


Llevo un par de meses usándolos, los alterno, y me encantan los dos. Me dejan el pelo increíble, súper brillante. El de Eva es el champú con el que más me brilla el pelo, de todos los que he probado en toda mi vida, y ni si quiera necesita que le pongas acondicionador después, es una auténtica pasada. Me tiene alucinada, lo usamos toda la familia porque es para todo tipo de cabello, para todo tipo de problemas capilares. Un chute de vitaminas para el pelo (le dedicaré un post a este champú, porque sin duda, se lo merece).

El de Giovanni es curioso, porque te deja por unos segundos una sensación de frío exagerado. No sé si alguna vez habréis probado algún champú de estos que llevan mentol (H&S tiene uno), que te refrescan la cabeza mientras lo estás usando, y te dejan esa falsa sensación de limpieza… Pues este es así, pero elevado a la enésima potencia, y con la diferencia de que limpia de verdad. Lleva árbol de té (adoro todo lo que esté hecho con árbol de té), y eucalipto, que son los culpables de este frescor extremo. Y deja un pelo espectacular.

Lo mejor de estos champús, es que me mantienen el pelo limpio y con buen aspecto dos días, ¡hasta el flequillo se sigue viendo brillante, suelto, y limpio, a pesar de pasarme el día quitándomelo de la cara! Cosa impensable con los champús que he estado utilizando hasta el momento, ni aun siendo específicos para pelo graso. Y lo más importante, ni me pica el cuero cabelludo, ni lo noto reseco, ni irritado. No les podría ninguna pega.

Como me han gustado tanto, he pecado en el Black Friday, y me he cogido varios champús de Giovanni en Vita33, los tenían 3×2 (una web española de cosmética natural). He cogido uno específico para pelo graso, “Limpieza Profunda” se llama, y otro para dar volumen a las raíces “Root 66” (me encanta el nombre, jajajaja). También he cogido un acondicionador de aguacate y aceite de oliva. Así que os iré contando mi experiencia con ellos. De momento es todo positivo.

También he estado cotilleando la web de Eva Professional, y he visto que tienen un champú anti caída para pelo graso. Justo para tratar el problema de la caída provocada por la seborrea. ¡Voy a llorar! ¡Lo necesito! En cuanto pueda me hago con él.

Estoy muy contenta con el cambio que ha dado mi pelo, que a pesar de que se me sigue cayendo (estoy trabajando en ello), su aspecto general es muchísimo mejor que hace un año. ¡No tengo ningún tipo de encrespamiento, ni puntas abiertas, está nutrido, suelto, sano, y sobre todo súuuuuuuper brillante, bonito!!! Desde luego, no tengo ninguna intención de volver a utilizar productos con siliconas, ni sulfatos, ni de volver a Elvives, ni Pantenes, ni Fructises… 

Os dejo todas las webs de las que os he hablado en este post, y alguna más donde poder encontrar estos productos: 

www.evaprofessional.com

www.giovannicosmetics.com

www.vita33.com

www.iherb.com 

¡Espero que os sirva de ayuda, y también saquéis a los sulfatos de vuestro pelo!

¡Nos vemos pronto!