Hola a tod@s! Seguro que estáis cansadas de ver esta archifamosa esponja por todas partes, todas las MUA la utilizan, es súper popular en Instagram, y podría decirse que es la reina de las esponjas de maquillaje. La Beauty Blender, hace ya unos años que se hizo famosa mundialmente por revolucionar completamente la forma de aplicar el maquillaje.

¿Qué tiene de diferente esta esponja? Pues a diferencia de las esponjas tradicionales, esta reparte y difumina el maquillaje de forma que queda muy bien asentado sobre la piel, dejando un aspecto uniforme y natural. A mí hay bases que me gustan más aplicadas con Beauty Blender, y hay bases que con Beauty Blender no me gustan nada. Depende de la consistencia de la base. Si son ligeras, con Beauty Blender quedan espectaculares; sin son más densas, me resulta un aspecto demasiado recargado. Pero ahora hablaremos de eso… 

Es cierto que con ella se utiliza más maquillaje que con una brocha. En mi opinión no lo reparte de la misma forma, lo concentra más, con lo que tenemos que aplicar más cantidad. La cobertura es mayor, y el acabado impecable. 

¿Cómo se utiliza? Cada Beauty Blender viene en su envase, y dentro lleva las instrucciones, no os preocupéis. De todas formas, es muy sencillo.

Antes de utilizarla, hay que mojarla. Yo la pongo bajo el grifo, la empapo bien, después las estrujo para quitarle el agua, y le quito los restos de humedad con papel de cocina. La esponja se queda húmeda, pero no mojada, no tiene que mojar la cara, ni soltar agua (estrujadla bien!). Veréis que la esponja se ha hecho un poquito más grande y blanda.

Me pongo un poco de maquillaje por todo el rostro, como a lunares con los dedos (poca cantidad), y después difumino bien con la Beauty Blender, a toquecitos, es una pasada como va trabajando la base hasta que se funde con la piel y no ves nada.

Una vez hemos terminado, dejamos la Beauty Blender sobre su envase, con el lado redondo hacia abajo, veréis que no cabe porque se ha hecho grande, de manera que cuando se seque, se volverá a hacer de su tamaño, y ella solita se meterá dentro del envase, resguardada hasta que la volváis a utilizar.

¿A que es fácil?

Recomiendan que se sustituya cada tres meses, pero a mí, la primera que tuve, me aguantó en buen estado mucho más tiempo. Todo varía en función del uso que le des, y de cómo la trates. 

Yo no la uso todos los días, porque voy alternando su uso con el de la brocha, así que la lavo una vez por semana. Con Fairy, hasta que desaparecen todos los restos de maquillaje y vuelve a su color original.

La primera que tuve hace dos años, era la original de color fucsia. La que tengo ahora es la versión “PRO”, negra y preciosa. Su funcionamiento es el mismo, y sinceramente, por muy “PRO” que ponga que es, creo que la única diferencia que hay entre ellas es el color. Su precio varía dependiendo de dónde la compres, pero va de entre los 15€ hasta los 18€ (aprox.).


Hay de muchos colores, pero cuidado, no os dejéis llevar porque el color os guste, porque cada una es para aplicar un producto diferente: la rosa y la negra son para la base de maquillaje; pero las demás son para otras cosas: correctores, colorete, productos de tratamiento, etc. Leed la cajita antes de comprarla.

Podéis verlas todas en www.beautyblender.com

¿Dónde la podéis encontrar? Yo siempre las he comprado en Maquillalia, pero en Sephora también las tienen, la diferencia de precios es mínima. 

¿Conocíais la Beauty Blender? ¿La utilizáis? ¿Qué os parece como alternativa a la brocha? Contadnos! 

Ciao!!