Hola a todos, Hace unos días me hice una limpieza facial en Le Parisien Nails Bar, en Valencia. Este centro lo conocí hace un par de años, cuando descubrí la marca de esmaltes CND (Vinylux y Shellac). Estuve bastante tiempo comprando esmaltes allí, hasta que me di cuenta de que me daban alergia (delicadita que es una, qué le vamos a hacer?)

Tienen dos centros en Valencia, uno en la c/ Libreros, inaugurado no hace mucho; y otro en la Pza. de la Legión Española, que lleva bastante tiempo abierto (frente a Viveros). Yo fui a este último.


Soy muy estricta en cuanto a la higiene de la piel se refiere, no me acuesto nunca sin quitarme el maquillaje, me hago exfoliaciones un par de veces por semana, y me pongo mascarillas con esa misma frecuencia. Sin embargo, soy bastante reacia a hacerme limpiezas profesionales. ¿Por qué? Pues porque todavía no he encontrado un centro que me dé la confianza suficiente como para ponerme en sus manos. Ya os he comentado muchas veces, que mi marca favorita de cosmética es Biologique Recherche, hasta la fecha no he probado ninguna que me vaya mejor. Y no he encontrado ningún centro relativamente cerca de mí, donde trabajen de manera profesional con esta marca. Tengo claro que si estuviera cerca de Barcelona, me plantaría una tienda de campaña en la puerta de Amarama, para poder ir todas las veces que quisiera. ¿Por qué por aquí no tenemos un centro de esas características? Amarama, por favor, necesitamos una “sucursal” en Valencia!! 

Prosigo.

Hace como unos 6 años que me hice la última limpieza facial, para matarme, sí, ya lo sé. Me la hice en una peluquería, que sí, tiene cierto “caché”, pero no deja de ser una peluquería. No sé, no me gustan los centros que mezclan cosas (peluquería con estética), prefiero que se centren sólo en una cosa (son manías mías, ya lo sé, creo mucho en eso de que “quien mucho abarca, poco aprieta”); pero era la única que encontré que tenía “mi marca”.

No salí muy contenta, la verdad, nada impresionada. Lo que me pasa con estas cosas, es que no veo resultados, me voy con la sensación de que no me han hecho nada, y eso me da mucha rabia. En ese momento no me noto la piel más limpia. Las dos veces que he ido en toda mi vida, he salido con la sensación de haber tirado el dinero.

Así que, como ya me tocaba, me decidí a probar los tratamientos de Le Parisien. Trabajan con la marca Germaine de Capuccini, y eso me tiraba para atrás, ya que nunca había probado nada de esta firma, y por internet no había leído muy buenas críticas de ella.

Por cierto, resulta que Germaine de Capuccini es de Alcoy (gracias Marco por decírmelo). No tenía ni idea, pero ayer estuve cotilleando un poco los productos, y sí, son Made in Alcoy… qué cosas… 

A lo que vamos.

Tenía cita a las 16.00h, y me presenté allí a las 15.55h. Me atendieron en seguida, y me llevaron a un cuartito para que me fuera preparando (quitando la camiseta y tumbándome en la camilla). La chica apareció 20 minutos después. Mi limpieza empezó a las 16.15h.

Este es el tratamiento que yo había contratado:

Ritual Facial Purificante Intensivo

Ritual Facial basado en el Método tradicional japonés Kobido. Uso de toallas calientes durante todo el tratamiento para conseguir una relajación total.

Incluye:

  • Desmaquillado y tonificación.
  • Exfoliación.
  • Aplicación de Ozono.
  • Extracción de puntos negros.
  • Depilación facial (cejas y labio)
  • Alta frecuencia
  • Mascarilla
  • Masaje Kirei craneal y de meridianos (brazos y piernas).
  • Hidratación y masaje facial relajante.
  • Tratamiento finalizador específico para rostro y contorno de ojos.

Productos Alta Cosmética Germaine de Capuccini.

Todos nuestros tratamientos incluyen: consumición, parking, servicio de prensa y wifi.

39,50€

(www.nailsbarvalencia.com)

Lo primero que me hicieron fue depilación del labio con cera caliente. Las cejas le dije que no, porque ya sabéis que “MIS CEJAS NO SE TOCAN”. Además, las tengo recuperándose de una caída masiva, y lo último que necesitan es que les metan mano, no.

Tres pasadas de cera hicieron falta para acabar con mi súper bigote! A ver, yo no soy una persona “bigotuda”, os lo prometo! Jajajaja. Es más, me he hecho el láser Alejandrita varias veces, con lo que el poco pelo que me queda, es bastante débil y está a rodales. Os lo vengo a decir, porque yo en casa, con una tira de cera fría de Veet, me lo quito sin problema de una pasada. No sé si con cera caliente la cosa funciona de otra manera, ni idea. Después me repasó con pinzas, y os puedo decir, que sigo teniendo pelitos. Pero bueno, el tema “mostachil” no me preocupa lo más mínimo. 

Tengo que decir que lo de las toallas calientes es súper agradable, no sé qué les ponen, pero huelen genial (ahora es cuando me dicen que es el suavizante que usan para lavarlas, y me caigo de culo!).

Están calentitas, huelen bien… uuuuuhhhh… mola! Después de desmaquillarme, me pusieron un exfoliante con granulitos, que también olía súper bien (en general, todo tenía un olor genial, eso me gustó mucho).

Después de exfoliar, me pusieron el vapor… oh dios!! No! Por qué?? Creía que me ahogaba! Qué sensación tan desagradable! Cómo a alguien le puede gustar que le tiren aire híper caliente directamente a la cara??? No podía respirar, en serio, tenía que apartar la cara cada poco tiempo porque me ahogaba. Lo pasé muy mal, estaba deseando que se acabara.

Tampoco lo pasé nada bien en la extracción de puntos negros de la nariz. Soy consciente de que los tengo muy pequeños, y muy cerrados, y que para sacarlos, hay que apretar muchísimo, pero claro, si al hacerlo, me taponas ambas fosas nasales, y no me dejas respirar, pues lo paso igual de mal que con el vapor. Pero no por el dolor, sino porque me ahogo! 

Después de esto, me pasaron un cacharrito que chisporroteaba, y me daba como mini calambres por toda la cara. Según me dijo la chica, era para desinfectar la piel. No sé, pero agradable no es, además, olía a chamusquina. Me recordó mucho a la bolas de plasma esas que las tocas y te pasan los rayitos a los dedos. Cuando luego te hueles los dedos, huele exactamente igual que ese aparato (creedme, yo tenía una bola de esas).

Me pusieron una mascarilla, y me dejaron allí un ratillo, me quedé medio dormida.

Después me pusieron cremita, una emulsión de vitamina C, si no lo recuerdo mal. En este paso es cuando te dan el “masaje”. Según pone en la descripción, es un “Masaje Kirei craneal y de meridianos (brazos y piernas)”. Bueno, creo que eso es mucho decir, a mí las piernas ni me las tocaron, de hecho, llevaba los pantalones puestos, y en ningún momento me dijeron que me los debía quitar.

En cuanto al masaje craneal… si rozarte con las manos por la cabeza (con el gorro ese de tela puesto), durante un segundo, es hacerte un masaje craneal… Los brazos, sí que me los tocó, con un poco de crema, desde el cuello, pasando por los hombros, hasta llegar a las manos, punto. Eso fue todo. Luego me puso una toalla por el cuello, y tiró de mí hacia arriba, y hacia los lados. Y volià, se acabó!

La sesión finalizó a las 17.25h, lo primero que hice al levantarme de la camilla, fue mirar la hora. En teoría el tratamiento dura 60min, yo estuve 10minutos más (no sé si fue para compensar que la chica tuvo que salir un par de veces a algo).

Otra cosa que también brilló por su ausencia, además del masaje, fue “consumición, parking, servicio de prensa y wifi”. En ningún momento nadie me ofreció ninguna de estas cosas.

La zona es bastante conflictiva para aparcar, y yo tuve la bendita suerte de aparcar justo al lado. No sé, se alinearon los planetas en ese momento, o algo ocurrió.

Al entrar nadie me preguntó nada, ni me ofrecieron consumición, ni prensa, ni si quería usar la wifi. La verdad es que no tiene mucho sentido necesitar nada de eso, cuando estás tumbada en una camilla con los ojos cerrados. Pero entonces, ¿por qué lo ofrecen, por si tienes que esperar? No sé, no entiendo nada.
Algo que os quería comentar, es que me llamó mucho la atención la juventud de las dos chicas que estaban trabajando allí. La que me atendió tendría… 20 años???

No sé, al verla no pensé que fuera a ser ella la que me hiciera el tratamiento. Pensé “ahora viene la veterana y me lo hace”, pero no, fue la misma que me abrió la puerta.

A ver, entendedme, cuando veo a una persona tan joven haciendo algo así, siempre pienso que no va a tener la experiencia necesaria para hacerlo bien. Ya sé que es un error pensar eso, que hay jóvenes sobradamente preparados, y no tan jóvenes que lo hacen fatal. Es algo que no puedo evitar pensar.

El trato de la chica fue correcto en todo momento, no me puedo quejar de la ejecución de su trabajo (salvo el tema “masaje” que ya he comentado antes), me recomendó algún producto para la piel grasa pero tampoco me orientó mucho sobre los productos de la marca, ni sobre alguna rutina específica de cuidados a seguir; sobre todo teniendo en cuenta que le dije que yo no había utilizado nada de esta casa. Más bien fui yo la que le fui preguntando cosas, mostrando interés, e intentando que me dijera lo que me podría ir bien. Eso sí, me dio bastantes muestras para que probara cosas.
Al final me llevé un pack que tenía visto por la web, de productos para piel grasa. Consta de limpiadora, loción, e hidratante. La limpiadora y la loción eran mini tallas, que para probar me parece una buena idea, sin tener que desembolsar mucho dinero.

Entre todo, me dejé unos 66€. No está mal de precio.

¿Volveré? Pues no lo sé. No salí de allí con la cara grasienta y saturada de crema como me ha pasado en otros sitios, eso me gustó. Y sí que me noto la piel limpia y más luminosa. Así que, si no encuentro nada que me ofrezca algo mejor, probablemente sí que volveré.
De momento voy a probar todas las muestras que me dio y lo que compré, a ver qué tal me funciona Germaine de Capuccini. Está claro, que si la marca no me convence, no volveré, porque sólo trabajan con ella.

Mi siguiente paso es el Instituto Yser (www.yser.com)
Es algo creo que un peldaño por encima de esto. Hacen tratamientos más invasivos (rellenos de labios, botox, aparatología…). Y me gustaría probar una limpieza allí, te hacen diagnóstico de la piel, y después te orientan sobre lo que te vendría mejor. Quizá me haga un peeling, que nunca me he hecho ninguno, o algún tratamiento más específico (microdermoabrasión, ultrasonidos, etc). No sé, ya veremos. Pero eso será cuando vuelva de vacaciones en septiembre!

De momento, esta es mi crónica post higiene facial. Os seguiré contando.

Nos vemos!