Hola a todos,

Hoy sólo quiero contaros algo que me pasó hace unos días en Sephora.

Iba con mi hermana, buscando un producto muy concreto de la línea de cejas de Benefit. Entonces, por el pasillo, sin ni si quiera haber llegado al stand al que me dirigía, nos aborda una chica diciéndonos «chicas, ¿os apetece un diseño de cejas??». Esto a mí ya no me viene bien… ¿por qué?

Creo que antes de dirigirte a alguien ofreciendo ese tipo de servicio, deberías darte cuenta de si las personas a las que se lo estás diciendo, lo necesitan. Vale que yo iba sin maquillar, pero no creo que mis cejas necesiten de los servicios de un bar de cejas, sinceramente (tampoco mi hermana, que se dedica a esto…).

Bueno, no pasa nada, pienso que la chica está haciendo su trabajo, y se lo dice a todo el mundo indiscriminadamente, no pasa nada, seguro que ahora me mirará las cejas, y no seguirá insistiendo.

Le contesto con un «no, gracias», y me dirijo al stand donde estaban los productos para cejas, sin establecer contacto visual con ella, para no darle pie a que me siga hablando. Mientras se acerca a mí, añado que lo que quería, era comprobar si tenían el lápiz de cejas de Benefit en un tono en particular. Entonces se coloca a mi lado, y empieza a enseñarme todos los productos de cejas de la marca. Le comento que ya la uso, y que no necesito que me explique nada, gracias.

Yo ya venía de otro Sephora, en el que me habían dicho que el producto estaba agotado hasta en la web, y que no lo tenían en ninguna tienda de la zona. Ella me preguntó que qué producto era el que estaba buscando, se lo digo, y aprovecho para comentarle que ya me han dicho que estaba agotado, pero que he querido comprobarlo, porque muchas veces se les descontrola el stock, y aunque el ordenador dice que no hay, luego resulta que les queda alguno por ahí perdido. No fue el caso, estaba agotado realmente.

Se va, y vuelve con un kit de estos que llevan varios productos en versión «mini» y que valen unos 37€. Yo le digo que sólo quiero uno de esos productos, en tamaño normal, y que no voy a gastarme casi 38€ por un producto en tamaño viaje. Porque además, ya tengo uno de esos kits, y todos los demás productos no los utilizo. Aun así, me explica el uso y bondades de cada uno de los productos, e intenta vendérmelo de todas las maneras posibles (a pesar de que yo no había mostrado interés alguno en el kit).

Yo en estos casos, intento mantener la compostura, y no perder las formas, mantenerme cordial, con una sonrisa, y aguantar el chaparrón de la mejor forma que puedo. Pero en situaciones como esta, donde me acosan de tal forma, y donde a la otra persona parece no importarle que le esté diciendo que NO, sino que sólo intenta venderme lo que sea, me veo obligada a contar hasta tres y respirar hondo…

Intento escaparme como puedo, pero vuelve a venir detrás de mí, y me intenta vender el mismo producto pero con otro tipo de aplicador, que a mí personalmente no me gusta nada (ya lo he probado). Le digo un par de veces que ese ya lo he probado, y que no me gusta. Aun así, coge ese producto y me lo prueba en una ceja, sin que yo se lo haya pedido, y por supuesto sin pedirme permiso para hacerlo; me sentí acorralada y sin poder hacer nada al respecto… Mientras me «pintaba» la ceja, seguía insistiendo en que la aplicación era más fácil que con el que yo quería…

Cuando vi lo que me había hecho…

Me hubiera hecho una foto para poder enseñároslo después, pero me supo mal. La ceja se veía «pintada», no maquillada, por encima incluso de donde yo tengo los pelitos de forma natural, como si me la hubieran hecho con una escuadra y un cartabón, es decir, formas rectas, y a rayas, sin ningún tipo de armonía, ni estética.

Pero esto no terminó aquí, además, me «pintó» la otra con otro tono y con otro producto. El resultado fue el mismo pero más oscura.

No sólo me sentí molesta por el acoso y derribo sufrido por esta persona, cuando yo lo único que quería era un producto en concreto, y por supuesto, no quería que me probara nada, ni que me hiciera nada. También me molestó que una persona que trabaja así de mal, tanto en su «atención al cliente», como en el desempeño de su labor -«diseño de cejas»-, esté en una marca como Benefit.

Aun así, me mantuve simpática y cordial con ella, mostrándole una vez más, que no me interesaban los productos que me estaba ofreciendo.

Finalmente, me fui de allí sin comprar nada; ya que, como sabía desde el principio, no tenían el producto que estaba buscando, y no tenía intención de comprar otro en su lugar.

Antes de que saliéramos de Sephora, mi hermana se me acercó y me dijo «quítate eso; ni se te ocurra salir así a la calle». En lo que yo ya estaba sacando un paquete de toallitas de mi bolso para quitarme lo que esta chica me había puesto. Mientras, veía a mi marido acercándose, riéndose, porque había estado viendo la escena desde lejos. Si hasta a él, que no tiene ni idea del tema, le parecía de chiste lo que me habían hecho, ¿cómo debía ser? Pues una vergüenza, eso es lo que era. Lo siento, pero no tiene otro nombre, lo que me hizo esta chica en las cejas era de vergüenza.

Con esto no estoy diciendo que en todas partes sea así, ojo, seguro que hay muy buenas profesionales en la mayoría de bares de cejas, pero no puedo decir eso de esta chica.

Lo siento, pero es que estas cosas me enfadan muchísimo.

Hay gente muy competente, y muy válida, como para que tengan en estos sitios a personas que no tienen ni idea de lo que están haciendo. Me enfado, y me quejo, porque no me parece justo, y me parece una falta de respeto hacia el cliente -tanto el acoso y derribo al que te someten algun@s, como el mal desempeño en lo que a maquillaje, estrictamente hablando, se refiere-.

¿A alguien más le ha pasado algo así?

Está claro que la perfección no existe, ni mucho menos, que todo se puede mejorar, y que además, el tema de las cejas va mucho en función del gusto de cada cual… pero lo que me hizo no creo que lo fuera a ver bien nadie, ni que se pudiera considerar algo hecho por un «profesional».

En fin, una anécdota más.

Nos leemos pronto! Gracias por estar ahí! 😘