Este producto es un sellador de labiales que me despierta sentimientos encontrados, por una parte no me gusta porque cuando te lo pones escuece mucho y empiezo a hacer muecas, como cuando quema la comida…
Es terrible, pero por otro lado, deja los labios con un tacto aterciopelado, muy agradable y cumple su función muy bien.

Cualquier labial aguanta mucho más y se vuelve mate al aplicar el Lip Jacket encima.

Tiene un olor raro, no se como describirlo, huele mucho a alcohol, pero también huele mucho a otra cosa que no sabría decir lo que es…

El pincel del aplicador me mata a cosquillas y hay que limpiarlo bien antes de volver a meterlo para que el producto no coja color y aún así lo coge.

Mientras se va secando estira y escuece, es incómodo, pero se pasa relativamente rápido y se queda como si no llevaras nada (en este momento me recuerdo a Flanders esquiando xD ).
Su precio es de 1’99€, lo compré en Primor y aunque lo uso poco, admito que va muy bien, a pesar del cómico momento de la aplicación.