Y por fin pude probarla!!!

Hola!!

Desde que salió a la venta me llamó muchísimo la atención esta base de maquillaje, porque prometía un acabado mate, oil free, 14 horas de duración, oil control y “photo friendly”. Vamos, que estaba hecha para mí!

Desgraciadamente, en España no salió a la venta hasta hace unos meses, con bastante retraso con respecto a USA. Así que me dedicaba a ponerme los dientes largos viendo videos de Youtube de personas que habían tenido la oportunidad de probarla, e ir haciendo una investigación sobre cuál podría ser mi tono.

A principios de febrero salió a la venta la colección Peaches and Cream, de Too Faced, y lo primero que hice fue cogerme la paleta de sombras, que además estaba a 30€ (¿locura o error? No lo sé, pero me da igual, yo me ahorré 15€). Y la base la dejé para cuando llegara a tienda, y pudiera toquetear los tonos, y así poder comprar sobre seguro.

He estado esperando pacientemente desde entonces, a que la trajeran a tienda. Pero visto que eso no va a pasar, por lo menos en un corto plazo, han pasado 3 meses, ¡ya está bien! Además, de que a Valencia nunca traen nada, y me parecería muy excepcional que esta colección la trajeran. Decidí tirarme a la piscina y comprarlo online. Pero ¡oh, problema! ¡Siempre estaba agotada!

Pero en las últimas ventas privadas, volví a revisar el stock de Sephora, y habían repuesto mi tono, así que me tiré a la piscina y me la compré, sin haber visto el tono en directo, sin haberla tocado, y sin nada de nada. Así, ¡a lo loco!

¿Qué me ha parecido?

Pues lo primero que hice fue coger todas mis bases, y comparar los tonos, a ver si esta se parecía, o si había metido la pata hasta la ingle.

Pero afortunadamente, se parece bastante a las bases que uso, no tan amarilla como la NC20 de MAC, pero sí que es el mismo tono. Así que, ¡perfecto! Habíamos empezado muy bien.

La primera vez que la usé, me costó mucho que saliera el producto, y cuando lo conseguí, salió una barbaridad. Me podría haber maquillado el rostro entero con eso, qué desperdicio, yo sólo quería que saliera un poquito (ahora aprieto con muchísimo cuidado, para que eso no me vuelva a pasar).

Peach Perfect Foundation Too Faced. ©The Sisters of Beauty.

Presentación:

Esta base viene en un envase de tubo tipo “pasta de dientes” con tapa, bajo la cual se esconde un dosificador. Se mantiene de pie, lo cual es cómodo, y trae 48ml, cuando lo normal en las bases de maquillaje es que traigan 30ml. Su precio es de 37,50€.

Esta base no lleva SPF, por lo que es perfecta para hacer fotos con flash, y no parecer una aparición. Pero para verano, sería conveniente que usáramos debajo un fotoprotector.

Huele a melocotón, al igual que las paletas de sombras de ojos de la colección Peach. Aunque el olor se va enseguida, no perdura. Cosa que agradezco porque se me hace bastante pesado.

Textura:

Pensaba que esta base sería cremosa, no sé por qué. Quizá me ha llevado a error que en la caja ponga algo de “cream”. Porque para nada tiene textura crema.

Tono:

Esta base se presenta en 20 tonos; de los cuales, en España sólo se venden 12 (ya estamos). El mío es el “Vanilla”. No sé si de cara al verano tendré que subir uno, y volver a iniciar la investigación por internet para ver qué tono es el que me toca. Espero que de aquí al verano, el producto haya llegado a las tiendas y así evitar tener que comprar a ciegas. Sephora Valencia, os doy dos meses de margen para que os pongáis las pilas.

Aplicación:

Lleva el dosificador integrado, lo que hace que la aplicación sea bastante cómoda. Con un solo “pump” tengo para todo el rostro. Para que os hagáis una idea de la cantidad que utilizo.

El primer día utilicé la Beauty Blender, y el acabado fue muy natural, y lo cierto que poco cubriente. Se me veían todos los defectos de la piel, granitos, pecas, marcas, manchas… vamos, todo. Lo único que hizo la base fue unificar el tono de la piel, pero poco más.

El segundo día, utilicé la brocha Pro02 de Burlesque, que me encanta, y dos “pumps”, para ver si a más cantidad, más cobertura. Así fue, la cobertura pasó de baja, a media-alta. Pero yo me veía la cara demasiado saturada de maquillaje. Si me miraba de cerca, se me notaba muchísimo que iba maquillada, y eso es algo que no me gusta, por lo menos para el día a día. Prefiero un acabado más transparente, y más ligero. Así que, con esta base puedes elegir el acabado que quieres, un pump, acabado natural, y dos pumps, acabado cubriente.

No es que quede mal con más cantidad, es que yo no estoy acostumbrada a llevar tanto maquillaje, eso es todo. Cuestión de gustos.

El tercer día volví a utilizar la brocha, y usé un “pump” y medio de producto. Creo que esa es la cantidad perfecta para mí, porque es lo suficiente para que tenga una buena cobertura, y que no se quede con aspecto recargado y artificial.

También la he utilizado para un maquillaje más “elaborado”, de los de “salir por la noche”, donde buscaba cobertura y acabado impecable. Y he de decir que el resultado me encantó.

La piel se me quedó perfecta, sin efecto máscara, y me duró intacto hasta que volví a casa. Fue de esas veces que no quieres desmaquillarte porque te encanta cómo estás, te miras al espejo, y ves que el maquillaje sigue perfecto, y que es una pena quitárselo cuando está tan bien. Fue de esos días que te maquillas y te ves “guapa”. Oye, estaba yo encantada conmigo misma, 😅.

El quinto día de aplicación, he usado un “pump” y medio, y me ha sobrado la mitad. ¿Alguien lo entiende? De cobertura se me ha quedado bien, no se me ha quedado corta, ni “transparente”, así que se me acaban de romper todos los esquemas con esta base, me tiene absolutamente desconcertada! 😂

©The Sisters of Beauty. Todos los derechos reservados.

La base se queda casi mate del todo, hay que esperar unos segunditos hasta que se asienta y se seca, y ves el efecto. Pero para mi gusto, no se queda lo suficientemente mate como para no usar polvos encima. Así que sello con los de RCMA, o con los Blot de MAC, según cómo me dé.

Ojo, hay que trabajarla rápido, porque una vez se seca, ya no la mueves de ahí. Me ha pasado con un poquito que se me había quedado sin extender en la punta de la nariz, y lo he tenido que retirar con un disco desmaquillante y agua micelar, porque con la brocha ha sido imposible difuminarlo.

Cobertura:

Pues como os comentaba arriba, a más cantidad de producto, más cobertura. La verdad es que me parecía que iba a ser una base bastante cubriente por lo que había leído y visto por ahí (quizá porque pensaba que sería más densa, y porque la gente se pone bastaaaante más cantidad de producto de la que me pongo yo).

Así que, puedo decir que la cobertura es modulable, y eso está bien. Hay bases que te pongas la cantidad que te pongas, no cubren nada.

Pero bueno, aun con poca cantidad, deja la tez unificada, y queda bonita.

También varía dependiendo con qué te la apliques, y cuánto la trabajes.

Duración:

Aguanta 8 horas muy dignamente, sin retoques. Mate y perfecta, sin marcar los poros, sin que se quede a parches, ni se “derrita”. Pero a partir de la hora 9 la cosa va decayendo. Empieza a desaparecer por algunas zonas, por ejemplo por las mejillas, en la zona más próxima a la nariz, o la barbilla. Ahí veo que el producto se ha separado de mi piel y está como “flotando” o simplemente no está.

La duración no está mal, teniendo en cuenta que mi piel es muy grasa, y que para mí 8 horas perfecta es todo un logro que muy pocas bases consiguen. El primer día no utilicé después el All Nighter Setting Spray de Urban Decay, para ver cómo se comportaba ella sola, sin ayuda. Este spray hace que cualquier base de maquillaje, se mantenga perfecta durante más tiempo (lo adoro, si no lo habéis probado, lo necesitáis en vuestra vida).

Los dos días siguientes sí. Lo cierto es que no noté diferencia entre habérmelo puesto o no. Con otras bases sí que noto la diferencia, y además, bastante.

¿Para qué tipo de pieles?

Pues yo creo que iría bien para todo tipo de pieles. Supongo que hasta le puede funcionar a las pieles secas, si no sellan con polvos, para evitar que la piel se reseque, y habiéndola hidratado bien antes de aplicar el maquillaje.

Es cómoda de llevar, y ligera, así que creo que puede funcionarle bien a todo el mundo.

Como ya sabéis, mi piel es grasa y a mí me ha ido bien.

Conclusión:

Me ha gustado, pero al principio, no me impresionó en plan “es la mejor base que he probado”.

Da buen aspecto, la piel se queda mate y bonita, pero quizá, después de tanto tiempo esperando para probarla, mis expectativas eran demasiado altas.

La voy a seguir utilizando, por supuesto, porque aguanta los brillos bien, y a mí con eso ya me tiene ganada.

También es verdad, que es una base de esas que cuanto más las usas, más te gustan. Aprendes a usarla, qué hacer con ella y qué no, cómo aplicarla, etc. Con lo que al final, después de una semana de uso, ha pasado a ser una base que de primeras no me gustó mucho, a gustarme bastante.

A veces, a estas cosas hay que darles tiempo para que te impresionen.

Espero no haberme dejado nada, ni haberos aburrido con semejante parrafada! Pero quería daros la información con todo lujo de detalles, la que me hubiera gustado tener a mí antes de comprármela.

Lo dicho, me parece una buena base para pieles grasas, pero no me parece que sea la panacea.

Me despido ya, nos vemos por las redes sociales!

Ciao!